Después de varias jornadas explorando la Patagonia chilena con mis amigos Marcelo y Paola, continúo mi viaje en avión hasta Santiago, a más de 2000kms al norte de Punta Arenas.

Santiago de Chile

Una ciudad que sin duda me sorprende por el contraste de sus rascacielos y las cimas nevadas de los Andes y la Cordillera de la Costa chilena. No paso más de un par de días paseando por sus calles y visitando algunos lugares de interés como el barrio Lastarria, el cerro Santa Lucía y cerro San Cristóbal.

Vistas desde el cerro Santa Lucía.

Graffitis en alguna calle de Santiago.

Por recomendación de mis amigos chilenos, decido alojarme en el Hostal Providencia. El hostal está en una zona muy céntrica y cuenta con una zona común con terraza muy agradable donde tuve la oportunidad de conocer a un chico inglés que estaba recorriendo Sudamérica en su bicicleta. En su cuenta de Instagram relata toda su hazaña.

Tomando el típico Mote con huesillos chileno con Toby, el ciclista aventurero.

La ciudad de Santiago desde el cerro San Cristóbal.

Impresionante atardecer desde el cerro San Cristóbal.

Atacama

Al noreste de Chile en una meseta árida de las montañas de los Andes, se encuentra San Pedro de Atacama. Desde este pequeño pueblo turístico, salen las excursiones organizadas para visitar lugares tan espectaculares como el desierto, los salares, volcanes, géiseres y aguas termales de Atacama.

Cruce de carreteras cerca de San Pedro de Atacama.

La furgoneta en la que nos movíamos por las áridos parajes de Atacama.

En Socaria, un pequeño pueblo a 3500 metros por sobre el nivel del mar.

Contrastes en Atacama.

Salar de Pujsa.

En el Salar de Atacama, se encuentra la Laguna Chaxa, que es a su vez parte de la Reserva Nacional Los Flamencos. Se trata de una laguna altiplática de estratos fangosos y poca profundidad. Se considera uno de los mejores lugares en Chile para avistar flamencos.

Flamencos en la Laguna Chaxa.

En el interior de la Reserva Nacional Los Flamencos está el Valle de la Luna, una depresión con forma de luna donde se pueden encontrar formaciones rocosas inusuales, una enorme duna de arena y montañas salpicadas de vetas de color rosa.

El impresionante Valle de la Luna en Atacama.

Formaciones de sal en el Valle de la Luna.

Al fondo los imponentes volcanes Licancabur (5920m) y Lascar (5592m).

Duna Mayor en el Valle de la Luna.

Como guinda final a este viaje, decidí probar el sandboard, que básicamente consiste en tirarse por una duna de arena con una tabla de snowboard. La experiencia fue divertida, aunque no te libras a de aluna que otra caída…

Practicando el “sanboard” en unas dunas de Atacama.