Una semana para conocer un país como Costa Rica es muy poco tiempo. Su gran extensión y una red de carreteras escasa y, en general, precaria, hace que cualquier traslado lleve bastante más tiempo del que uno puede esperar. Por esa razón, decidí concentrarme en la zona del Pacífico sur y alquilar un coche 4×4 para moverme. Y fue todo un acierto 😉

Resumen del viaje por carretera en los 7 días que viajé por Costa Rica.

Nada más aterrizar en San José, me dirigí a el Parque Nacional Manuel Antonio, tomando primero la Carretera 27 para enlazar a continuación con la Ruta 34 o Carretera Costanera Sur. Se trata de una carretera de un sólo carril para cada sentido que discurre por toda la costa del Pacífico y pasa por algunas poblaciones conocidas como Jacó o Playa Hermosa.

Una carretera típica de Costa Rica.

En Manuel Antonio, me alojé en el Hostel Vista Serena. Es un hostal modesto pero hace honor a su nombre, ya que desde su terraza hay unas vistas impresionantes. Además, está a sólo 10 minutos en coche del Parque Nacional Manuel Antonio.

Mi primer amanecer en Costa Rica alrededor de las 5:00 de la mañana

Durante mi visita al Parque Nacional de Manuel Antonio, tuve la oportunidad de ver una gran variedad de plantas, aves, monos e insectos y uno de los animales más fascinantes que habitan los bosques de Costa Rica: el oso perezoso.

Un Garrobo, o Iguana Rayada. Al parecer es el lagarto más rápido que existe.

Una pareja de osos perezosos colgados de una rama en el Parque Nacional de Manuel Antonio.

Después de un par de días en Manuel Antonio, sigo viajando por carretera y paro para visitar las cataratas de Nauyaca. Primero, se debe pasar por la oficina de información y pagar los 8$ de la entrada que da acceso al recorrido. Después, hay que conducir un par de kilómetros por un camino de tierra hasta el parking donde te cobran otros 3$ por dejar el coche a buen recaudo.

En estos casos, se agradece tener un 4×4.

El recorrido hasta las cataratas se puede hacer de varias maneras, dependiendo del tiempo, presupuesto y la energía de cada uno. En mi caso, lo hice a pie (unos 4km). El camino discurre por una zona selvática y es frecuente encontrarse partes totalmente embarradas, especialmente si es época de lluvias. Aquí viene toda la información detallada de la ruta a pie hasta las cataratas.

Vistas desde el camino hacia las cataratas Nauyaca

Sin duda, una de las mejores experiencias de este viaje fue llegar a las cataratas muy temprano (alrededor de las 8:00 de la mañana) y disfrutar de este espectáculo completamente solo. ¡Incluso pude bañarme sin otra compañía que no fuera la de la naturaleza! Cuando me estaba yendo (sobre las 9:00), empezaron a llegar grupos de ruidosos turistas remolcados en 4×4, montados a caballo, a pie… Como dice el refrán: “A quién madruga…”

Las increíbles cataratas Nauyaca a primera hora de la mañana.

Después de la inolvidable experiencia en Nauyaca, toca continuar el viaje por la Ruta 34 hacia el sur. Mi siguiente parada es Sierpe, un pequeño y tranquilo pueblo de pescadores donde salen lanchas regularmente hacia Bahía Drake, en la Península de Osa.

Un autobús local muy peculiar en una calle de Sierpe.

Uno de los platos típicos de la cocina costarricense: el casado

En Sierpe, cayó una buena tromba de agua justo antes de subir a la lancha. En esta época del año (junio) suele llover prácticamente todos los días y de manera muy fuerte en Costa Rica, por lo que es recomendable llevar siempre un buen chubasquero, tanto para ti como para tu mochila.

Vistas desde la lancha navegando por el río Sierpe.

Finalmente, llego a Bahía Drake, donde paso 4 días explorando el Parque Nacional de Corcovado y sus alrededores. Me alojo en el hotel Mohagine. Mi “habitación” consiste en una tienda de campaña montada en una plataforma de madera y protegida por una gran lona en el techo. También disponen de habitaciones al uso con literas o camas de matrimonio. Lo mejor, el entorno salvaje del hotel y la amabilidad de las personas que lo regentan.

Descansando en una de las hamacas del hotel Mohagine.

Para visitar el Parque Nacional de Corcovado es necesario contratar una excursión guiada. La encargada del hotel Mohagine se ocupó de reservar la excursión con La Picolina Tours con los que tuve muy buena experiencia. A medida que nos adentrábamos en el parque, el guía fue dando explicaciones sobre la fauna y la flora. Pudimos ver una gran variedad de animales salvajes, como guacamayos, monos araña, capuchinos e incluso un tapir. Creo que es una actividad imprescindible si se viaja a Costa Rica.

Un colorido guacamayo escarlata

Mono capuchino en Corcovado

Carpintero Crestirojo en Corcovado

Setas copa de vino (Cookeina tricholoma) en Corcovado

Otra excursión que hice durante mi estancia en Bahía Drake, fue bucear con tubo en Isla del Caño. Dicen que este lugar es uno de los mejores para el buceo y la verdad es que no me defraudó. Pudimos ver toda clase de peces, tortugas e incluso el famoso tiburón punta blanca.

Isla del Caño

Posando “a lo náufrago” en Isla del Caño

Una de las varias tortugas que pudimos ver bajo el agua en Isla del Caño

Qué mejor manera de despedirme de Bahía Drake que pillando olas con un body-board y viendo la puesta de Sol en playa Madrigal.

Precioso atardecer en Playa Madrigal

Finalmente y muy a mi pesar, llego al que sería mi último destino en Costa Rica: Pavones. Se trata de un pequeño pueblo costero donde la vida es sencilla y básica. A parte de surfear, es posible pasear, beber cerveza o comerse uno de los más deliciosos y más grandes burritos que yo haya probado jamás. Varias semanas antes había reservado una cama en una habitación compartida en Surf House Pavones, donde me alojé por un par de noches. Este pintoresco hostel, donde solo sirven comida vegana y que está regentado por un israelí hippie de unos 60 y tantos años que se pasa el día fumando marihuana y surfeando, se encuentra justo delante de la playa. Desde su porche se pueden ver perfectamente los surferos yendo de un lado a otro de la impresionante ola en Pavones, famosa por ser una de las izquierdas más largas del Pacífico.

Surfers en Pavones

Un chaval haciendo un aéreo en Pavones

 

Burrito tamaño XXL de Tico Mex

Pavones, Pura Vida

 

La aventura continúa viajando en Panamá durante una semana más.